La radiofrecuencia funciona mediante la emisión de ondas de radiofrecuencia que penetran en la piel y calientan los tejidos subcutáneos. Esto provoca una serie de reacciones que ayudan a mejorar la apariencia de la piel, como:
1. Contracción del colágeno: El calor generado por la radiofrecuencia causa la contracción del colágeno, lo que ayuda a mejorar la elasticidad y la firmeza de la piel.
2. Estimulación de la producción de colágeno: La radiofrecuencia también estimula la producción de nuevo colágeno, lo que ayuda a mejorar la textura y la apariencia de la piel.
3. Reducción de la grasa corporal: La radiofrecuencia puede ayudar a reducir la grasa corporal al calentar los adipocitos (células grasas) y estimular su eliminación.
4. Mejora de la circulación sanguínea: La radiofrecuencia puede ayudar a mejorar la circulación sanguínea, lo que puede reducir la aparición de celulitis y mejorar la salud general de la piel.